Plantas nuevas en casa: revisar antes de juntarlas
Una planta de aspecto sano puede traer plagas ocultas. Dale primero un lugar separado y adecuado, sin contacto entre sus hojas y las de tu colección. Separarla permite observarla; no demuestra que esté libre de plagas.
Revisa sin deshacer el cepellón
Mira el envés, los tallos, las axilas de las hojas, el borde de la maceta y los orificios de drenaje. Fotografía masas algodonosas, bultos, telarañas o zonas pegajosas antes de limpiar. Las cicatrices antiguas y los daños del transporte no prueban una infestación activa. No laves todas las raíces solo por rutina.
Una separación compatible con el crecimiento
Elige luz y temperatura apropiadas para la especie. No compartas agua de drenaje ni paños sucios. Revisa primero las plantas establecidas y al final la nueva; limpia las herramientas después. Un armario oscuro no sirve. UC IPM recomienda inspeccionar y aislar las plantas con plagas.
Prepara una ficha de llegada
Anota especie, fecha, ubicación, fotos de ambas caras de las hojas, marcas, humedad del sustrato y acciones. Repite la observación con luz parecida. Una marca estable y unos insectos vivos que reaparecen exigen respuestas distintas. Riega según la especie y el sustrato, no automáticamente al llegar.
Decide según lo observado
Si aparecen plagas móviles o daños nuevos, mantén la separación e identifica la causa antes de tratar. Tras varias revisiones sin actividad sospechosa y con crecimiento normal, intégrala con prudencia y sigue vigilando. Ningún plazo fijo garantiza ausencia de plagas. Usa un diario de cuidados para comparar.