Cactus blando: ¿falta de agua o pudrición?
Si un cactus se ablanda, comprueba primero la tierra y la zona afectada. La deshidratación y la pudrición pueden reducir su firmeza. Estas pautas se refieren sobre todo a cactus desérticos; los cactus de bosque, como el de Navidad, tienen otras necesidades.

Compara las señales
Una planta arrugada en sustrato seco puede carecer de agua. Tierra aún húmeda con tejido oscuro y pastoso u olor anormal hace sospechar pudrición. Una base marrón, seca y firme puede ser corcho natural o una lesión antigua. El frío y un cambio brusco de sol también pueden causar daños. Ninguna señal aislada ofrece un diagnóstico seguro.
Toma fotos y protégete de las espinas. Evita apretar la planta repetidamente para «probar» su textura.
Actúa según lo observado
Si el sustrato está seco, no hay señales claras de pudrición y las condiciones permiten regar, hazlo conforme a la especie y deja escurrir. Añadir más agua una y otra vez no acelera la recuperación. Si sospechas pudrición, detén el riego, vacía el plato y revisa drenaje y raíces. El tejido podrido no sana simplemente al secarse. La posibilidad de salvar una parte sana depende de la especie y del daño; consulta a una persona experta antes de cortar si tienes dudas.
Registra cada riego real y usa los avisos para comprobar la tierra.